LA SEXUALIDAD COMO NUDO DE LA 
EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN

EuroPROFEM - The European Men Profeminist Network http://www.europrofem.org 

Précédente Accueil Remonter Suivante

 

LA SEXUALIDAD COMO NUDO DE LA EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN

Eduardo García Cárdenas
Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), Bolivia

Ya somos innumerables las personas que creemos que la equidad y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres serán la clave para alcanzar una vida plena como seres humanos con una alta calidad de vida, una paz duradera y digna para todas y todos, la opción de ser lo que deseamos, y que esa opción no signifique un lugar de privilegio o de subordinación dentro de la sociedad.

Quienes apoyamos esta propuesta de sociedad con democracia plena desde la educación, cada año hacemos una movilización y/o acción el día 21 de junio como "Día de Acción por una Educación No Sexista". Las acciones de este día han pasado por foros-debate, seminarios, ferias educativas, participación masiva en medios de comunicación y otros, pero siempre enmarcadas en el accionar de la sociedad civil. Hasta ahora, por lo menos en Bolivia, el Estado no se ha involucrado, no sólo con el Día de Acción, sino tampoco desde su planes y programas educativos y menos desde la Reforma Educativa que se implementa desde hace unos años y que, como es de suponer, instruye la necesidad de incorporar la equidad de género en la educación.

Pareciera ser que quienes tienen a su cargo la educación no son capaces de reconocer la necesidad real que tienen las mujeres y los hombres de recibir una educación que les permita desarrollarse en plenitud y con el pleno derecho a vivir una vida feliz. Por ello, en este Día de Acción debemos concentrar nuestros esfuerzos para poder incidir en las políticas educativas, para que éstas den plena cobertura a las necesidades de las mujeres desde su situación y condiciones en la historia y en la sociedad.

Las culturas y los sistemas educativos deben tener en cuenta el doble discurso cultural que las mujeres enfrentan en la educación formal (1) que las lleva a la necesidad de desarrollar una alta capacidad de adaptación a un sistema educativo pensado por y para los hombres. Desde ese punto de reflexión vemos que los hombres, tanto docentes como estudiantes, tienen una pobre capacidad para adaptarse a las nuevas propuestas de democratización que plantea la sociedad pues se ven cada vez más enredados en una ceguera que les complica aún más el laberinto que su socialización de género les creó.

Las acciones y estudios sobre el sexismo en la educación se han desarrollado en las diferentes materias que las currículas implementan.

El lenguaje es un tema estudiado aunque no aplicado. Existen interesantes reflexiones sobre el desarrollo de las capacidades en las ciencias exactas, pero desde nuestra experiencia y reflexión, el nudo gordiano sobre todo se encuentra en la sexualidad y su ejercicio.

Reflexionando con Sonia Montaño (2), la educación se convierte en una de las grandes reivindicaciones para lograr cambios no violentos. Por ello, las personas que trabajamos en la búsqueda de la Educación No Sexista tenemos una especial responsabilidad con los cambios sociales necesarios para lograr la equidad de género en la vida de las mujeres y los hombres. Desde esta reflexión queremos proponer que las acciones para la Educación no Sexista tomen prioritariamente la educación para la sexualidad como una tema central.

¿Por qué hacemos esta propuesta educativa?

Motivadas/os por el estudio de la AAUW (3), las niñas tienen las mismas capacidades y aspiraciones que los niños hasta llegar a la pubertad. A partir de los cambios propios de la naturaleza en relación al cuerpo y la reproducción, la situación y condiciones de las adolescentes sufren un cambio en el que las aspiraciones y opciones se ven disminuidas. Esta realidad, aún no profundizada por la investigación, tiene un fuerte efecto rebote en la permanencia del sexismo en la educación.

Coincidirán con nosotras/os que las acciones educativas que ejecutamos con el magisterio de una u otra forma siempre se relacionan con la llamada "educación sexual". Es notoria la cantidad de estereotipos contradictorios con la misma realidad que enfrentan las personas encargadas de la educación en sus propias vidas. Les es muy fácil responder ampliamente la teoría de la relatividad en un curso de primer grado básico, pero les es muy difícil dar una respuesta satisfactoria sobre la sexualidad a un curso de cuarto grado medio.

Por ello proponemos enfatizar en las acciones no sexistas para educadores/as que éstos/as tomen en cuenta que lo que nos diferencia de los demás mamíferos es la sexualidad y no la razón, que es una parte de la misma. Si el sistema educativo sigue impartiendo la educación sexual como hasta ahora, los alumnos y alumnas seguirán viviendo una sexualidad escindida y cosificada, en la que la educación contribuye en el armado de un gigantesco laberinto que se complejiza conforme se desarrollan las circunstancias de su desarrollo, y cada vez que descubren nuevas potencialidades de la sexualidad, éstas, en vez de potenciar sus vidas, les hacen más oscuro el laberinto en el que se encuentran.

Si el cuerpo sexuado es la base biológica del género, creemos que la Educación No Sexista debe mostrar al cuerpo humano masculino y femenino con todas sus realidades, reconociendo que ese cuerpo es nuestro y no un cuerpo externo al que se estudia en su mecánica y no en su vida misma.

En la mayoría de planes y programas, el estudio de la biología humana femenina y masculina se hace exclusivamente en su función mecánica reproductora. En ningún momento se habla de la necesidad humana de tener amor y placer para el pleno desarrollo de todas sus potencialidades.

Tomando al cantautor argentino Facundo Cabral, que dice "Mi madre no fue inteligente, cada vez que quería ser inteligente llegaba la felicidad y la distraía", tenemos una profunda crítica a un sistema educativo que se hace cómplice de la socialización de género con la que las niñas llegan a la escuela. Socialización llena de una sexualidad y una vida sexual romántica y dependiente; el placer y el amor se relacionan con una aspiración al amor eterno, cuya eternidad cae bajo su responsabilidad.

Entonces, las aspiraciones de futuro, profesionales y de familia están fusionadas y en raras ocasiones se las diferencia y se les da su lugar especifico. La idea femenina de matrimonio y maternidad ligada a la felicidad se hace mucho más importante que la idea de éxito intelectual.

En muchos casos, la idea de educación superior se relaciona con el "por si acaso" falle el matrimonio y tener un arma para defenderse en la vida.

Benno de Keijzer, en un último taller sobre masculinidad y salud, nos puso en alerta de un grave problema, que podemos decir es universal, al afirmar -afirmación que compartimos- que la sexualidad y la vida sexual masculina se han convertido en un problema de salud mental.

Reflexionando sobre esta premisa podemos añadir, sin temor a equivocación, que este problema se ha convertido también en uno de salud pública (4). En este aspecto creemos que la educación tiene una gran tarea para mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto.

La socialización de género de los niños, reforzada por la educación actual, los lleva a vivir una sexualidad y vida sexual laberínticas basadas en la cosificación de los cuerpos. No sólo se cosifica el cuerpo femenino (exceptuando el de la madre, las hermanas y las hijas); la gran complejidad es que los hombres cosifican también su propio cuerpo, lo ven como ajeno, alejado de la razón (masculina) y cercano a la naturaleza (femenina) (5). Desde esta premisa, los hombres creen tener el derecho de dominar y usufructuar a la naturaleza, generando una vida sexual y reproductiva altamente dañina para las mujeres y para sí mismos.

Por ello es importante que la Educación No Sexista tome en cuenta esta realidad que genera tantas inequidades entre los géneros. Trabajar la sexualidad masculina en la escuela podrá poner en claro una de las bases importantes de la discriminación de las mujeres en la educación y nos acercará a una coeducación real.

Ni la educación inicial, ni la educación formal encaran de manera real y positiva la sexualidad y la reproducción humana. Ni a mujeres ni a hombres se nos enseñan las diferencias que existen entre amor, amistad, atracción, atracción sexual y otros, por lo que desde la pubertad hombres y mujeres suelen cometer grandes errores en su vida afectiva.

Algunas veces los reconocen y corrigen el rumbo de sus vidas, pero en demasiadas ocasiones, en especial las mujeres, llevan un vida llena de desdichas e insatisfacciones por la imposibilidad de corregir el error cometido, y que muchas veces ni ellas mismas lo reconocen como error y no se explican el por qué les tuvo que ocurrir eso en la única vida que tienen.

Si quienes trabajamos la Educación No Sexista no encaramos los enormes conflictos que la humanidad se ha armado con la sexualidad y la reproducción femenina y masculina, las demás acciones pueden quedar en un discurso secundario y supletorio a las aspiraciones de vida de las mujeres. Debemos promover una educación que nos muestre que hombres y mujeres tenemos derecho a vivir una sexualidad plena y responsable en igualdad de condiciones.

Indudablemente la educación tiene una gran responsabilidad para el próximo siglo, y una de las principales acciones debe estar centrada en la equidad de género, pero pensamos que ésta no podrá ser posible si no encara un adecuado tratamiento del cuerpo, fomentando su respeto y el respeto a la sexualidad de las y los demás. Esto no debe significar que dejemos de lado el tratamiento del lenguaje, el encaramiento de las ciencias exactas y otros aspectos de la educación.

Es evidente que esta propuesta de trabajo para la Educación No Sexista puede ser titánica frente a una sociedad tan conflictuada, pero es urgente encararla para lograr la tan ansiada equidad de género en la educación.

 

(1) Para esta discusión ver: Subirats, Marina. "Mujer y educación: De la enseñanza segregada a la coeducación". En: España , Ministerio de Cultura, Instituto de la Mujer. Mujer y educación, 2a. Ed. Madrid, 1985.

(2) Sonia Montaño tuvo a su cargo la parte de la situación de las mujeres para el Informe de Desarrollo Humano en Bolivia, 1998.

(3) Asociación Americana de Mujeres Universitarias. Cómo las escuelas estafan a las niñas. (s.l.), 1995.

(4) De Keijzer, Benno. El varón como factor de riesgo: Masculinidad, salud mental y salud reproductiva.

(5) Para profundizar esta discusión ver los trabajos de Víctor Seidler, en especial Man Enough: Embodying Masculinities.


Hacia una Educación No Discriminatoria

No obstante los esfuerzos realizados en la última década, alrededor de 100 millones de niños/as, de los/as cuales 60 por ciento son niñas, no tienen acceso a la enseñanza primaria, y más de dos tercios de los/as analfabetos/as adultos/as en el mundo son mujeres. Sigue existiendo un sesgo de género en los programas de estudio y textos de enseñanza, lo cual refuerza las funciones tradicionales de ambos sexos y limita las oportunidades de las mujeres de diversificar sus proyectos de vida. Es imprescindible la creación de un entorno educacional y social que trate en pie de igualdad a mujeres y hombres y promueva imágenes no estereotipadas de ambos. Los recursos destinados a la educación, particularmente de las niñas y las mujeres, son insuficientes en muchos países y, en algunos casos, han disminuido debido a las políticas de ajuste.

Los gobiernos se comprometen a:

  • Asegurar la igualdad de acceso a la educación para las mujeres de todas las edades, erradicar el analfabetismo y asegurar el acceso universal de las niñas a la educación primaria y secundaria antes del año 2015, adoptando medidas tales como aumento de matriculas y becas para las niñas y jóvenes.
  • Promover una educación no discriminatoria, eliminando toda disposición legal o institucional que establezca diferencias en la educación por motivos de género, raza, lengua, religión, origen nacional, edad, discapacidad, o cualquier otra forma de discriminación.
  • Velar por que las instituciones educacionales respeten los derechos de las mujeres y las niñas a la libertad de conciencia y religión.
  • Aumentar el acceso de las mujeres a la formación profesional, ampliando la capacitación para toda la gama de posibilidades ocupacionales y diversificando sus oportunidades educativas, en especial en la ciencia y en la tecnología.
  • Diseñar programas de educación para las mujeres desempleadas, proveerlas de nuevos conocimientos y aumentar sus oportunidades de empleo.
  • Asignar recursos suficientes para mejorar la calidad de la educación, realizar reformas y vigilar su aplicación.
  • Elaborar planes de estudio y libros de texto libres de estereotipos para todos los niveles de enseñanza, incluida la formación de personal docente.
  • Diseñar programas de educación en materia de Derechos Humanos que incorporen la dimensión de género en todos los niveles de enseñanza.
  • Eliminar todas las barreras que impiden la asistencia a la escuela de las adolescentes embarazadas y de las madres jóvenes incluyendo facilidades para el cuidado de sus hijos e hijas.
  • Eliminar las barreras legales que se oponen a la enseñanza de cuestiones sexuales y de salud reproductiva en la educación académica.
  • Adoptar medidas positivas para aumentar la cantidad de mujeres que participan en las decisiones en materia educativa, particularmente de profesoras.

 

TENEMOS DERECHO A UNA EDUCACION NO SEXISTA

Fuente: Plataforma de Acción Beijing 95: "Un instrumento de acción para las mujeres"

UN INSTRUMENTO DE ACCION PARA LAS MUJERES

Plataforma de acción (PAM) de Beijing. Cap. III
Esferas de especial preocupación

Par. 41: "El adelanto de la mujer y el logro de la igualdad entre la mujer y el hombre, son una cuestión de derechos humanos y una condición para la justicia social y no deben encararse aisladamente como un problema de la mujer. (...)

Par. 80 a) Promover el objetivo de la igualdad de acceso a la educación, tomando medidas para eliminar la discriminación en la educación, en todos los niveles, por motivo de género, raza, idioma, religión, origen nacional, edad o discapacidad o cualquier otra forma de discriminación y según proceda, considerar la posibilidad de establecer procedimientos para dar curso a las reclamaciones.

Un aporte de Modemmujer (México)
E-mail: modemmujer(AT)laneta.apc.org

 


Précédente Accueil Remonter Suivante